Las brechas de infraestructura ocurren. Ya sea que se trate de un desastre natural que arrasa un cruce rural o de un proyecto de construcción que requiere un desvío de servicio pesado, la necesidad de soluciones de puentes temporales y confiables es constante.
Ante desastres naturales repentinos o fallas estructurales, la velocidad y la confiabilidad no son sólo objetivos; son requisitos para salvar vidas.
Las zonas remotas a menudo enfrentan un desafío común y desalentador: el aislamiento. Las barreras geográficas naturales, como profundos barrancos, ríos de corriente rápida y terrenos montañosos accidentados, pueden aislar a las comunidades de los servicios esenciales.
Cuando ocurre un desastre, ya sea una inundación masiva, un terremoto o un deslizamiento de tierra repentino, lo primero que generalmente se daña es la infraestructura.